«Quiero invitarte a conectar con tu niño interior para poder así reconectar con el verdadero sentido de la educación y de la vida.»

Iniciamos un camino juntos hacia un lugar muy íntimo y muy profundo, en el cual, el ser humano sigue guardando en su profundidad su mejor tesoro jamás explorado. Un tesoro extenso y misterioso cuya labor es la de proporcionar amor a la vida. Curiosamente, el primer paso a dar en este camino que iniciamos juntos pasa por detenernos para darnos cuenta de que nos pasamos la mayoría de nuestra vida haciendo preguntas hacia fuera para obtener respuestas que siempre estuvieron en nuestro interior.

 

Te invito a continuación a que conozcas más sobre mí, y quiero comenzar diciéndote que siempre he tenido un sueño: el de que otro mundo es posible y necesario, y que cada uno de nosotros podríamos formar parte del equipo para conseguir semejante hazaña. Hoy estoy más convencido que nunca de que ahora es ese momento soñado ¿Me acompañas?

 

“Me siento sola en mi visión de la educación” ¿Te suena esta pregunta?

Si es así, bienvenida o bienvenido, acabas de llegar a un lugar en el que te vas a sentir acogida en tu “locura” de ver y sentir al niño como un ser humano.

Sí, te parecerá una tontería, pero estamos tan acostumbrados a llamar educación a algo que no lo es, que cuando a alguien se le ocurre centrar la mirada en el niño durante el proceso educativo en vez de en el sistema y sus intereses, es tratado poco menos de “loco” o “raro”. Te suena, ¿verdad?

Lo que vas a encontrar en esta web dista mucho de ser un lugar de recetas al uso, en el cual vas a encontrar más preguntas y dudas que respuestas, invitándote en todo momento a cuestionar todo lo establecido, donde el primer paso pasa por reconocer nuestra ignorancia fruto de los condicionamientos sociales a los que hemos sido sometidos. Pasar de una educación de creencias a una educación de experiencias es uno de los retos de la educación del presente.

 
Pedro Valenzuela

 

Sobre Mi

  • 1981 – Nazco en la ciudad de Totana (Murcia) un 27 de septiembre, donde tengo la suerte de poder crecer como persona, con una infancia feliz “vivida en la calle”, haciendo amigos, jugando, creando y practicando todos los juegos y deportes habidos y por haber.
  • 1985 – Comienza mi andadura por el sistema educativo del que soy capaz de pasar todas las etapas educativas sin enterarme prácticamente de nada. No soy “buen estudiante” y nunca me adapto al sistema.
  • Años 90 – Mis padres, agricultores, me enseñan desde muy pequeño el desempeño de esta actividad tan vital, tan sacrificada y tan bonita. Trabajar en el campo durante varios años me da la oportunidad de despertar en mí la capacidad de observar lo que ocurre a mi alrededor. Durante esta época de mi vida, conozco a los que siempre consideraré como «maestros de la vida»: personas simples, mujeres y hombres muy sabios que, sin tener que presentarse bajo ningún título académico, me enseñan verdades vitales y muy importantes para poder caminar por la vida de una manera digna y respetuosa. Siempre os estaré agradecido.
  • 2003 – Después de mi agónico paso por la Escuela y el Instituto, decido encaminar mi formación hacia algo que realmente me apasiona, el deporte. Realizo un ciclo formativo de Actividades Físicas y deportivas (T.A.F.A.D.). Ahora parece que soy buen estudiante, curioso.
  • 2004 – Trabajo durante ocho años con el colectivo de personas con discapacidad intelectual, las cuales revolucionan por completo mi vida. Siento lo que es la dignidad, el amor y el respeto entre seres humanos. Os estaré siempre agradecido por enseñarme que la vida es un auténtico juego.
  • 2005 – Conozco a Violeta. Se convierte desde ese día en mi compañera de viaje. Es la persona que me invita constantemente a quitar capas y capas de condicionamientos y miedos que llevo encima. Me cuesta muchísimo, pero lo voy haciendo. Hoy soy fruto de ese proceso.
  • Año 2009 – Un hecho que comienza como una auténtica decepción, acaba convirtiéndose en la oportunidad que cambiará por completo mi vida. Con 29 años me reincorporo a la Universidad de Almería y finalizo los estudios de la Diplomatura en Magisterio. “Conozco” en la biblioteca de la Universidad a María Montessori.
  • Año 2011 – Una beca universitaria me lleva a Panamá donde realizo las prácticas de Magisterio con personas con discapacidad intelectual en el IPHE (Instituto Panameño de Habilitación Especial).
  • Año 2012 – Realizo mi primera oposición al cuerpo de Maestros. Es tan raro el proceso llevado a cabo, con tantas contradicciones, que finalmente decido que este no es mi camino. Continúo buscando.
  • Año 2013 – Recibo el entrenamiento de Guía Montessori AMI de Casa de niños en Santiago de Compostela.
  • Año 2014 – Nace guiamontessori.es, así como su perfil en redes sociales. Decido mostrar un Montessori desde su raíz filosófica, lejos del Montessori comercial. Se realiza en Totana la primera edición del “Foro Educación y Emoción”, del cual soy coordinador desde entonces junto a un grupo de personas increíbles.
  • Año 2015 – Comienza mi andadura en el “Espacio educativo Alma Montessori”. Formo parte del proyecto como cooperativista y del equipo como Guía de “Casa de niños” y coordinador pedagógico. Qué curioso resulta que, al que no le gustaba ir a la escuela, termina teniendo una escuela. Lo que es la vida, y lo que es la motivación.
  • Año 2016 – Recibo el entrenamiento Guía Montessori AMI de Taller en Girona.
  • Año 2017 – Comienzo a colaborar con la Consejería de Educación de la Región de Murcia en la implantación y divulgación del método Montessori en la escuela pública.
  • Año 2020 – Crisis sanitaria y social. Últimos coletazos de un sistema desfasado hace años. Confinamiento. Oportunidad. Silencio. Observación. Nuevos retos, nuevas proyecciones.
  • Año 2021 – Comienzo a sentir algo muy parecido a despertar que me invita a seguir investigando en algo que me conduce constantemente hacia un camino interno. Todo lo que venía siendo guiamontessori.es bifurca en este momento y nace pedrovalenzuela.com.
  • Nace Alaia, nuestra primera hija, y todo vuelve a comenzar de nuevo. Me hago amigo del cambio. Seguimos caminando…